Los dos Anillos: Nexo
“Though Avalon had already rejected me, l felt its strange power as it drew the dying king and l back towards its sacred shores. l began to doubt we would ever reach Avalon. Perhaps, for our disobedience we would be lost in this Limbo of mist forever. Or perhaps, with Vivianne's death it had simply disappeared.”
“Aunque Ávalon ya me había rechazado, sentí su poder mientras me aproximaba junto con el rey moribundo a sus sagradas orillas. Empecé a dudar de si seríamos capaces de llegar a Ávalon, tal vez por nuestra desobediencia, permaneceríamos perdidos en aquel Limbo de niebla para siempre. O tal vez, tras la muerte de Vivianne, simplemente había desaparecido.”Morgana LeFay, The Mists of Avalon/Las brumas de Avalon (2001)
Lo que ocurrió después de aquel fatídico día, no sale en los libros de Historia. Arturo se encontraba con el Alma enferma debido a la traición de Ginebra y Lancelot, y aturdida por el conocimiento de haber engendrado un hijo con su propia hermana sin saberlo. En su estado, su poder para comandar a las tropas no podía manifestarse. Por eso, Morgana jugó un importante papel a la hora de devolverle las ganas y los objetivos para luchar contra los sajones, que amenazaban con volver a invadir Britania.
Mordred se salvó de la maldición de la Diosa, pero quedó desterrado del reino de Camelot. Cegado por su odio y sabedor de que ya no podría ocupar su lugar en la línea sucesoria de los Pendragon; traicionó a los suyos y se unió a los sajones, haciendo frente a su padre y a sus hombres, renunciando a su creencia en la Diosa.
En la última batalla entre los sajones y las tropas de Camelot, Arturo y Mordred lucharon cara a cara, y aunque Arturo acabó herido de gravedad, el poder de Excalibour logró ayudarle a derrotar a Mordred, matando a su propio hijo, éste último jurando venganza, en esta vida o en la otra.
Por petición de Arturo, Morgana trató de llevar a su hermano moribundo de vuelta a Ávalon, intentando por última vez abrir sus brumas del lago para alcanzar sus costas. Ofrecieron Excalibour a las aguas y a las brumas como ofrenda para pedir perdón a la Diosa, y ésta les abrió el último paso hasta la sagrada isla. Sin embargo, Arturo falleció por sus heridas en el camino por el lago, y Morgana no logró alcanzar Ávalon.
Las brumas envolvieron la isla, y ésta se perdió en el tiempo y en la historia.

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